La épica vacuna de la Rabia

El 6 de julio de 1885, Louis Pasteur y colaboradores realizaron una prueba que resultaría un hito para la salud y la ciencia humana. Aquél día, decidieron, no sin vacilar, inocular la primera dosis de virus de la rabia desactivados a un niño de 9 años que había contraído la rabia por mordedura de perro dos días antes. Fue la primera de 14 inyecciones que salvaron finalmente la vida de aquel niño, Joseph Meister, y abrieron una nueva esperanza en los logros de la investigación sistemática.

Lyssavirus rabia virus neuron cell rabies pasteur Rhabdoviridae
La rabia es causada por el virus de la rabia, que es un virus en forma de bala con envoltura lipídica. Su virión o partícula es de un tamaño mediano, 75 nanometros de diámetro y 180 nm. de longitud . Posee un genoma de unos 12.0000 nucleótidos de ARN de cadena simple negativa cuya complementaria positiva codifica para las cinco proteínas que lo componen: La proteína que forma la Matriz o M que empaqueta todo el contenido a su vez recubierto por la envuelta lipídica, La glicoproteína G que hace de espícula y de proteína de reconocimiento y fusión en su exterior para entrar en los tejidos a infectar. La nucleoproteína N que envuelve el genoma de forma helicoidal. Además de la proteína L que es una replicasa de ARN y la fosfoproteína P cofactor de esta última en muchas sus funciones de copia de ARN. Pertenece al género Lyssavirus y a la familia Rhabdoviridae.

La vacuna que inocularon a aquél niño era fruto de cuatro años de investigación del equipo de Pasteur con conejos y perros para lograr proteger a estos últimos del virus de la rabia. Un virus muy peculiar que afecta al sistema nervioso de humanos, perros, murciélagos y otros muchos animales cambiando por completo su comportamiento y llevándolos a la muerte. Según el propio Pasteur la decisión fue difícil , ” La muerte del niño parecía inevitable. Decidí, no sin una ansiedad aguda y angustiosa, como se puede imaginar, aplicar a Joseph Meister el método que había encontrado siempre exitoso con los perros “. La inmunización resulto ser un éxito y Joseph no desarrolló la letal enfermedad y sobrevivió. El procedimiento se extendió en poco tiempo, hacia 1890 del mundo contaban con medios y centros para tratar los brotes de rabia.

Como destacó el microbiólogo Rene Dubos, Pasteur demostró la posibilidad de investigar con ciencia rigurosa, las enfermedades infecciosas causadas por los hasta entonces invisibles e incultivables virus. Mostró, que sus funciones patogénicas podían ser modificadas químicamente en los laboratorios, y que además, podían ser útilies para crear en el cuerpo humano una inmunidad protectora sin poner en peligro la vida de las personas tratadas. Gracias a la rabia la inmunización fue reconocida como una ley de la naturaleza que podía usarse en pos del bienestar de la raza humana y de otras especies animales. Otra consecuencia de la épica gesta fue la fundación del Instituto Pasteur en 1888 que tantos logros científicos ha conseguido. El propio Joseph Meister acabó trabajando como vigilante en dicho instituto hasta la llegada de los Nazis.

Por otro lado, el virus de la rabia es un virus muy peculiar, su virión con forma de bala capaz es de infectar y crecer en tejido nervioso causando en última instancia una encefalitis severa que lleva a la muerte en casi en el 100% de los casos. Es un virus zoonótico capaz de transmitirse entre especies muy dispares. Se contagia a través de la saliva tras mordedura de animal y una vez infecta las células nerviosas puede viajar hacia atrás por los axones hasta llegar al sistema nervioso central causando allí los daños letales. La técnica de Pasteur consistía en inactivar el virus multiplicado en los tejidos nerviosos de conejo con formaldehido y utilizar el resultante para inocular al paciente y generar así la respuesta inmune. Este tipo de vacunas llamadas de virus inactivados que utilizan la versión muerta del germen necesitan muchas dosis para generar inmunidad continua que es lo que hicieron en aquella época.

Lo sorprendente, por anormal en este caso, es que una enfermedad de la que se dispone vacuna desde hace más de 135 años siga causando miles de muertos anuales en todo el mundo, la mayoría en países pobres de Asia y África según cifras de OMS. En India por ejemplo, cada año se infectan principalmente por mordedura de perro callejero unos 7 millones de personas, la mayoría pobres y principalmente menores. Esperemos que esto lo cambiemos algún día y no nos inmunicemos ante una desgracia totalmente evitable.

REFERENCIAS

Historical Perspectives A Centennial Celebration: Pasteur and the Modern Era of Immunization.

World Rabies Day theme, 2017: “Zero by 30”.

Pledge to End Rabies Now

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