Investigaciones sobre inmunidad a SARS-CoV-2 y la posible vacuna

Los investigadores han estado extrapolando a partir de estudios hechos en los 80 con coronavirus que causan resfriados comunes y otros similares como se podría comportar el nuevo virus pandémico. Mientras, intentan entender como es la respuesta del sistema inmunológico ante la infección de SARS-CoV-2, con las últimas técnicas disponibles. Pero no hay una experimento simple que nos pueda indicar, ahora, como será la respuesta inmune con el tiempo y si esta será efectiva para el control de la pandemia. Solo el tiempo dirá, aunque tampoco hay porque ponerse en el peor de los casos, porque los datos encontrados por la inmunología no indican eso.

El que se hayan descrito casos de supuestas reinfecciones, no basta para afirmar que la inmunidad podría ser poco duradera. Los medios destacan estas cosas y patentes de vacunas por existencia de vacunas pero los científicos son más prudentes ante informaciones incompletas o poco contrastadas.

Anticuerpos específicos frente a SARS-CoV-2 que crece como pandemia mundial

Anticuerpos específicos frente a SARS-CoV-2 que crece como pandemia mundial en 2020. Las espículas que muestra el virus en su exterior son las dianas de esta inmuno globulinas específicas. Recreación artística pero fiel del virus que causa la COVID-19 y que infecta y da la vuelta al mundo en 2020.

Por otra parte, los investigadores que están estudiando con detalle la respuesta inmune al SARS-CoV2 están observando respuestas inmunes claras y con anticuerpos bien definidos, incluso caracterizando a que parte de la proteína de fusión del virus se unen. Pero esto no nos dice nada sobre la duración de tal respuesta y su memoria. De hecho, nuestras defensas tienen muchas formas de vigilar y atacar a los virus que nos invaden. Los anticuerpos solo son un tipo, aunque son los más fáciles de detectar y cuantificar. Las células B que producen estos anticuerpos son aquí la clave u la pregunta es si estas durarán como memoria el tiempo suficiente. Otro tipo de respuesta celular se basa en las células T asesinas, que patrullan el cuerpo y las posibles entradas buscando y matando a las células que muestran infección viral. Y son muy efectivas a la hora de eliminar la replicación viral. Estas células T podrían durar años.

Las vacunas normalmente buscan lo que los inmunólogos llaman una inmunidad esterilizante o fuerte y rápida, normalmente mediada por anticuerpos específicos. Pero no todos los virus permiten es tipo de vacunas. El  virus del VIH que causa el SIDA, por ejemplo, rara vez produce respuesta con anticuerpos neutralizantes, sin contar con su capacidad para mutar y permanecer latente en la células humanas. Y aunque, en tiempos de Ronald Reagan se anunció una vacuna en ciernes a 2020, no se conoce ninguna vacuna que proteja frente a esta plaga.

El SARS.CoV-2 en cambio parece en la antípodas, se detectan anticuerpos específicos después de algunos días tras la infección y posteriormente, aunque declinando en número, algo por otra parte normal. Además, muchos de los candidatos a vacuna dan datos de respuesta de anticuerpos robusta, lo que es un signo esperanzador, pero no definitivo. El tipo de inmunidad podría variar en función de la severidad de los síntomas, es normal que a mayor severidad de  la infección, el sistema inmunológico es más probable que adquiera una respuesta más robusta y duradera. Esta es según los inmunólogos una de las razones por las que los coronavirus responsables de algunos resfriados comunes no generan a veces inmunidad a largo plazo.

La cuestión de la duración de los niveles de anticuerpos es donde está la cuestión candente y periodística. Algunos estudios han mostrado un declinar en el tiempo e incluso su falta de detección tras tres meses después de la infección. Que es lo que se ha informado como una posible perdida de la inmunidad, lo cual no es equivalente y no tiene porque ser un síntoma de si es posible una vacuna o no. De hecho, las células B pueden seguir latentes hasta que el virus reaparezca y entonces multiplicarse como células productores de anticuerpos neutralizando la nueva entrada. Estos estudios sobre la duración de las células de memoria son más difíciles y por ello hay menos. Pero sí se han encontrado este tipo de células productoras de anticuerpos frente al SARS-CoV2 en pacientes que se han recuperado del COVID-19.

Además como hemos visto la inmunidad no depende únicamente de las células B, también están la T. Hay un estudio realizado en 36 pacientes recuperados de COVID-10 donde en todos los casos se encontraron células T capaces de reconocer el coronavirus.

Incluso podría ser que hubiera células T que respondieran al CoV2 por haber estado expuestos con anterioridad a otros coronavirus, como afirman algunos estudios con células T. Otro dato esperanzador es que se han encontrado este tipo de células frente a SARS después de 17 años tras la infección, un pariente más parecido al actual pandémico que los otros coronavirus que causan resfriado común. Además, aunque una posible vacuna no protegiera cien por cien frente a la infección podría reducir mucho la propagación,  la severidad y la mortalidad de la enfermedad. Y eso es algo por lo que valdría apostar.

NOTA: Hoy se ha publicado un estudio en Cell de una posible vacuna nasal no esterilizante: “A single-dose intranasal ChAd vaccine protects upper and lower respiratory tracts against SARS-CoV-2” todavía en fase experimental con ratones que genera sugún los autores respuestas robustas de las células B y T de las mucosas.

REFERENCIAS

Clinical and immunological assessment of asymptomatic SARS-CoV-2 infections. Long QX, Tang XJ, Shi QL, et al. Nat Med. 2020;26(8):1200-1204. doi:10.1038/s41591-020-0965-6

Longitudinal evaluation and decline of antibody responses in SARS-CoV-2 infection. Seow, J. et al. Preprint at medRxiv https://doi.org/10.1101/2020.07.09.20148429 (2020).

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SARS-CoV-2-specific T cell immunity in cases of COVID-19 and SARS, and uninfected controls. Nina Le Bert, Anthony T. Tan, Kamini Kunasegaran, Christine Y. L. Tham, Morteza Hafezi, Adeline Chia, Melissa Hui Yen Chng, Meiyin Lin, Nicole Tan, Martin Linster, Wan Ni Chia, Mark I-Cheng Chen, Lin-Fa Wang, Eng Eong Ooi, Shirin Kalimuddin, Paul Anantharajah Tambyah, Jenny Guek-Hong Low, Yee-Joo Tan & Antonio Bertoletti. Nature 2020

Pre-existing immunity to SARS-CoV-2: the knowns and unknowns. Alessandro Sette & Shane Crotty Nature Reviews Immunology volume 20, pages457–458(2020).

Selective and cross-reactive SARS-CoV-2 T cell epitopes in unexposed humans. Mateus J, Grifoni A, Tarke A, et al.  [published online ahead of print, 2020 Aug 4]. Science. 2020;eabd3871. doi:10.1126/science.abd3871

Targets of T cell responses to SARS-CoV-2 coronavirus in humans with COVID-19 disease and unexposed individuals. . Grifoni, A. et al. Cell 181, 1489–1501 (2020).

A single-dose intranasal ChAd vaccine protects upper and lower respiratory tracts against SARS-CoV-2. Ahmed O. Hassan, Natasha M. Kafai, Igor P. Dmitriev, Daved H. Fremont, David T. Curiel, Michael S. Diamond.
Published:August 19, 2020DOI:https://doi.org/10.1016/j.cell.2020.08.026

 

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