Descendientes de virus

Nuestro genoma como los estratos rocosos, contiene evidencias fósiles de la historia evolutiva que hemos seguido, así como de acontecimientos inesperados.

Un equipo de científicos ha encontrado restos de la secuencia de los virus de la familia filoviridae al que pertenecen Ébola y Malburgo (que causan fiebres hemorrágicas) y de la familia bornaviridae, en el genoma de muchos vertebrados. Según el trabajo, estas secuencias se habrían integrado el genoma de ciertas especies de vertebrados hace millones de años, unos 40.

La secuencia del ébola la comparten vertebrados como walabies, masupiales americanos (tipo zarigüella), un tipo de murciélago pequeño, etc. Nosotros compartimos la secuencia del bornavirus (que causa deficiencias neurológicas y muerte en caballos) con otras 13 especies de la comparativa, ente ellas ardillas y ratones.

Estructura tridimensional del virus del ébola.

Virión del virus del ebola. Estructura tridimensional de la proteína de la matriz que envuelve el material genético de ARN. El virus tiene un diámetro de unos 80 nm. Filovirus, virus de ARN monocatenario de hebra negativa.

Ya sabíamos que un 8 por ciento aproximadamente de nuestro genoma es de origen viral, pero pertenece a retrovirus (virus de ARN capaces de hacer una copia de su genoma a ADN e integrarlo en el genoma del hospedador). Los virus de los que habla el artículo, que es lo interesante, son virus de ARN sin capacidad para copiar su genoma a ADN en insertarse en el genoma del anfitrión. Además y no menos importante, cuando hablamos de virus que insertan sus genomas, lo suelen hacer en la línea celular somática que infectan, esto es, no afectan a la línea germinal, por lo que los cambios que produzcan morirán con el individuo. Las secuencias codificantes de estos virus se encuentran pues en espermatozoides y óvulos.

Especulan con que estas secuencias pueden conferir o haber conferido en su día una ventaja, un sustrato para la selección natural. Nosotros lo humanos, por ejemplo, no sufrimos la enfermedad de Borna y los caballos que no portan estas secuencias sí. No es una prueba suficiente, ni mucho menos, pero el expresar el mensajero del virus podría conferir protección ante su contagio, es difícil de saber, pero vale la pena investigarlo.

Somos como libros escritos a saltos que contienen frases pertenecientes a otras historias y pese a todo conservamos la narración. No sólo eso, puede que estás historias paralelas ayuden a que la principal se desarrolle con toda su plenitud.

La noticia es de finales julio de 2010 y esperaba leerla en las diferentes secciones de sociedad o ciencia de los medios de comunicación en castellano, aunque fuera traducida de las anglosajonas. Como no ha sido así, le dedico una entrada, porque el tema tiene más enjundia de la que parece.

REFERENCIAS:

Unexpected Inheritance: Multiple Integrations of Ancient Bornavirus and Ebolavirus/Marburgvirus Sequences in Vertebrate Genomes. Vladimir A. Belyi, Arnold J. Levine, Anna Marie Skalka. July 2010 Issue of PLoS Pathogens.

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