Flagellum. Impulsando la comprensión de la ciencia.

Coletazos para viaje en la era de la evolución de la ciencia

Entre la obesidad y la inflamación si hay relación

with one comment

Parece ser, que cuando aumenta el tejido adiposo también aumentan los macrófagos asociados a el, con lo que aumenta la concentración en el medio de sustancias proinflamtorias. Estas citoquinas (TNF-alfa IL-6, IL-1beta) a su vez afectan a la señalización mediante insulina e incrementan la resistencia a esta horman en dicho tejido. Cuando el organismo del ratón o del humano necesita tamponar el exceso de glucosa en sangre este tejido no responde adecuadamente. Igualmente ocurre en el tejido hepático, las células de Kupffer, los macrófagos hepáticos, activan las vías proinflamtorias en respuesta a la obesidad. En el muscular ídem para la obesidad y la presencia de macrófagos en los depósitos grasos con sus vías proinflamtorias activadas.

En un artículo publicado en Cell muestran que la proteína quinasa llamada IKKε es el nexo entre la obesidad y la inflamación.

La obesidad activa la vía de señalización NF-kB dando como resultado la expresión de ciertos genes. Uno de ellos es IKKe en distintos tejidos, adipocitos, hepatocitos, macrófagos.

La obesidad activa la vía de señalización NF-kB dando como resultado la expresión de ciertos genes. Uno de ellos es IKKe en distintos tejidos, adipocitos, hepatocitos, macrófagos.

IKKε es una proteína de la familia del las quinasas de IkB (inhibidor kappa Beta) y su expresión viene inducida por la vía de señalización NFkB, muy conocida en sistema inmune y asociada también al cáncer. La función exacta de la proteína IKKε (están más estudiadas sus hermanas alfa y beta) es desconocida, aunque parece participar manteniendo a los macrófagos en un estado activado, estado inflamatorio.

Los investigadores nos muestran en el artículo que la expresión de IKKε está aumentada en el tejido adiposo y hepático de los ratones obesos. Para estudiar mejor esta relación se provocó en ratones la ausencia de este gen. Resultó que engordaban mucho menos que los ratones normales en respuesta a una dieta muy alta en grasas. No, no seguían los consejos de la moda para exhibir un fenotipo delgado, no devolvían la comida, ni seguían se burlaban de la termodinámica, lo que sucedía es que tenían aumentado el consumo de energía. Tenían una termogénesis superior, una temperatura interior más alta.

Los roedores IKKε deficientes tenían la proteína llamada UCP1 (uncoupling protein 1 o thermogenin) o proteína desacoplante, aumentada. El desacoplamiento del bombeo de protones hacia el espacio intermembrana y la generación de ATP en la mitocondria, es la principal fuente de generación de calor sin movimiento. Vía muy utilizada por la evolución para mantener el calor corporal de las crías de mamíferos y en animales que hibernan.

La ausencia de IKKε en el modelo murino aumenta la expresión de UCP1 y la termogénesis en el tejido adiposo blanco, dando como resultado un fenotipo con poca capacidad de engorde, ¡esto no lo copian en el ganado!

Además, parece ser que en cultivos celulares de adipocitos la expresión de IKKε es capaz de frenar el transporte activo de glucosa mediada por insulina. Muestran por tanto un fenotipo insulino resistente. Así mismo en cultivos de hepatocitos provoca el aumento de los niveles de genes proinflamtorios.

El estudio es interesante porque entrelaza la obesidad, la inflamación, la resistencia a insulina y la termogénesis en una pieza molecular de una vía de señalización muy conocida. No obstante, nos falta conocer muchas cosas.

¿se puede pasar del modelo de ratón al humano? Estarán aumentados los niveles de IKKε en los humanos aquejados de obesidad. ¿Se puede revertir la resistencia a insulina del tejido adiposo?

También hay que tener cuidado con las dobles direcciones, que la falta de IKKε produzca un aumento de la termogénesis, no tiene porque querer decir necesariamente que un aumento de IKKε inhiba la expresión de UCP1, hay que comprobarlo. Parece ser que sí, pues en el tejido adiposo blanco el aumento de la expresión de esta proteína sí disminuye la termogénesis, pero hay que comprobar si en otros tejidos como el adiposo pardo (donde se expresa de normal auna alta cantidad de UCP1) sucede igual.

Mientras, se especula con fármacos que bloqueen IKKε y puedan servir para ayudar a las personas obesas, ¿pero si afectar al sistema inmune? Ya veremos, son vías tan importantes que seguro la evolución las ha hecho muy robustas, pero quién sabe. Lo mismo vemos humanos satisfaciendo sin control su apetito por la grasa y haciendo de estufa en su casa.

Referencias

The Protein Kinase IKKvar epsilon Regulates Energy Balance in Obese Mice. Cell, Volume 138, Issue 5, 4 September 2009, Pages 961-975,
Shian-Huey Chiang, Merlijn Bazuine, Carey N. Lumeng, Lynn M. Geletka, Jonathan Mowers, Nicole M. White, Jing-Tyan Ma, Jie Zhou, Nathan Qi, Dan Westcott, Jennifer B. Delproposto, Timothy S. Blackwell, Fiona E. Yull, Alan R. Saltiel

About these ads

Written by flagellum

octubre 21, 2009 at 1:48 am

Una respuesta

Subscribe to comments with RSS.

  1. ME parece muy interesante que haya articulos con este tipo de informacion…nos ayuda a entender un poco mas este problema de la obesidad, y a darnos cuenta que no siempre es por falta de voluntad del obeso.

    Bypass gastrico

    noviembre 18, 2009 at 5:24 am


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 45 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: